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miércoles, 4 de julio de 2018

Rvdo. D. Ramón Dosil Martínez. Nombres propios, IV


D. Ramón Dosil Martínez
O Cura do Pobo.

Por, Paulino Castiñeira Castro.


Hoy quiero recordar a quien hace veinte años nos dejó, casi sin avisarnos, aprovechando en parte, el artículo que le dediqué con motivo del homenaje que se le hizo en el año 2001, pues D. Ramón era así, no le quería dar demasiada importancia a las cosas, le gustaba que todo fuese sencillo, sin grandes alboradas ni cosas demasiado suntuosas. Le gustaba la sencillez, el día a día, el charlar con casi todos lo que se encontraba por la calle o mismo en la iglesia antes, y después de la misa.

No quiero caer en la norma de que cuando alguien nos deja, casi siempre todo son buenas palabras y que fue una pena. D. Ramón era en cierto sentido diferente, tenía como casi todos nosotros, sus defectos y sus virtudes, pero había algo en él, que lo hacía diferente, se hacía querer y al mismo tiempo te estaba aconsejando lo que sería bueno y como se debían hacer las cosas, sobre todo con la Juventud.

Dejó su profunda huella haciendo que nos sintamos orgullosos de su paso por este pueblo y más que nada, como decía él en una ocasión y visiblemente emocionado “Eu son así”.

D. Ramón xunto co Sr. Arzobispo, Confirmación en Corcubión ano 1997.

Desde mi punto de vista personal, D. Ramón era una persona muy activa, luchadora, siempre pensando en hacer cosas y sobre todo preocuparse mucho por la Juventud, bien es verdad que supo conquistarla, cosa nada fácil hoy en día y sobre todo por la cantidad de pasatiempos y otros quehaceres que llaman mucho más que ir a escuchar lo que dice el “cura” en la misa.
Él se preocupaba por aquellos que veía que el camino que seguían no era el acertado, más de una ocasión le dieron con la puerta en las narices en alguna casa a la que se atrevía a aconsejar a los padres y decirles que vigilasen algo más de cerca de sus hijos.

Fue el promotor de crear la asociación “Por unha vida sen droga”, puso todo el empeño en que esto fuese adelante y lo consiguió, nació la primera directiva y hay que felicitarla porque hizo un intenso e incansable trabajo.
Trabajó incansablemente para que el Coro juvenil parroquial que había a su llegada tuviese actividad continua y no esporádica, coro con poco más de media docena de voces pero que se dejaban oír y que gustaba escuchar siempre que podían acudir a la iglesia. Dn. Ramón pasaba muchas horas viendo como ensayaban y se sumaba también cuando le era posible, vivía aquello, le gustaba, le hacía ilusión oír aquellas voces juveniles siempre dispuestas.

Mientras él estuvo con nosotros, consiguió un importante número de catequistas que todos los Domingos enseñaban a los más pequeños, organizaba la misa de Resurrección, que creo que era única, aquello no parecía una misa, parecía un lugar de encuentro para todos, un lugar donde te sentías como si no pasase el tiempo, todo era alegría y ganas de vivir, para finalizar cantábamos todos cogidos de la mano y con las manos alzadas, el Himno de la Alegría.
Al día siguiente todos los catequistas iban andando hasta Finisterre, él se encargaba de todo y preocupado de que no les faltase de nada, toda su ilusión era por la Juventud.


A casa do cura no ano 1995, D. Ramón xa quería facer algo, pero sería D. Baldomero quén levaría a cabo dita obra, non sin un montón de problemas que entre unhas cousas e outras, estivo a obra parada máis de dez anos.

También tenía en mente crear la Escuela de Padres, creo que era una acertada idea, ya que para saber educar a nuestros hijos, nosotros tenemos él deber de saber enseñarles.

Hay que decir que cambiaron bastante las cosas desde que no está D. Ramón. Como todo en esta vida, todo tiene su época y las modas van cambiando. Hay que reconocer que él tenía su encanto para atraer a los jóvenes, tenía una forma muy distinta de ver los problemas diarios, se preocupaba de que todo marchase por buen camino, pero cada persona es un mundo diferente y no es tarea fácil en la actualidad saber estar al lado de todos, aunque sí hay que intentarlo y tratar de seguir manteniendo las tradiciones y el diálogo con todos.

Creo que no es difícil conseguir que la Juventud se sienta atraída por algo, hay que ponerse en su lugar, hay que saber conquistar y conseguir que sientan algo dentro de sí, y pensar que no por mucho madrugar, amanece más temprano. Esto se entiende que cada uno es como es, y tenemos la obligación de tratar a todos por igual, tenga más o menos sus creencias o practicas religiosas, ya que para Dios somos todos iguales y semejantes, será un gran paso, claro que sí.

D. Ramón consagrando na misa, na honrra de San Antonio do ano 1992. Él dou o primeiro paso para que se formara o grupo veciñal xa que vía como a capela estaba caendo, e donou a colecta dese día para que este grupo tivese un motivo.


D. Ramón como persona tenía sus más y sus menos, es verdad que como luchador que era, también consiguió enemistades y sobre todo con el tema de las cooperativas textiles, pero hay que reconocer que también muchas personas de la comarca hoy ayudan en la familia con el salario de su trabajo en estos talleres.

Su labor al frente de la iglesia es bien conocida por todos, tanto aquí, como en otros pueblos ya que allí donde pedían su consejo para restaurar algo, allí aparecía él para ayudar en lo que estuviese a su alcance. En Corcubión dejó su huella de persona preocupada por aguantar el patrimonio, ahí está la iglesia de San Pedro de Redonda, restaurada totalmente, la iglesia parroquial de San Marcos, la capilla de San Antonio, y estaba preparando cuando le sorprendió la muerte, “a casa do cura”, como él decía. Tenía un gran proyecto, quería que esa casa fuese la casa de todos y sobre todo de los niños y los jóvenes, no quería escatimar nada, sabía que hacía falta mucho dinero y no quería abusar de los vecinos ya que como él decía, “temos que ver como vamos a facer as cousas, xa que a xente acaba de dar para a igrexa de Redonda,agora deron para de San Antonio é non se lle poide pedir moito máis”.

Me comentaba en una ocasión que no le preocupaba mucho el dinero, pues ya aparecería poco a poco, Santiago le aportaría una cantidad, iba a poner a subasta el iglesario, el cual pensaba que podría dar una bonita suma, la verdad que había ya algunos interesados. Con todos estos proyectos le sorprende la enfermedad y es ingresado en Santiago. Un par de meses más o menos y ya lo teníamos aquí. Él seguía con todo su ánimo y aparentemente nos hacía ver que no era nada y que había que ir poco a poco, lo único que le preocupaba era que no tenía ganas de comer y sabía que eso no era bueno.

Co Presidente da Deputación de A Coruña no ano 1997 Sr. Lendoiro, con motivo da inauguración da reconstruída capela de San Antonio. 

Un par de meses antes de morir fui a visitarlo y estuvimos charlando de muchas cosas, yo creo que él ya sabía que había que estar preparado para todo, porque se le veía en la mirada que sabía lo que le ocurría, pero no quería que nadie lo supiese.
Aún así y ya bastante desmejorado, el 13 de Junio se acercó como cada año hasta la capilla de San Antonio para celebrar la misa. Unos días más tarde ingresaba en el hospital en La Coruña, para no volver.

D. Ramón llegaba a Corcubión en Enero del año 1987, estando al frente de la parroquia de San Marcos 11 años. Nacido en Cando (Outes)
hizo sus estudios en el seminario de Santiago, su promoción fue la más grande del pasado siglo ya que se ordenaron un total de 64 sacerdotes.

Pasó por diferentes parroquias hasta llegar a Corcubión donde supo ir ganándose a todos los corcubioneses. La vida de D. Ramón entre nosotros podemos resumirla en unas cuantas líneas como bien decía Augusto Cesar Lendoiro, “fue un ejemplo de entrega a esa iglesia de los olvidados, misión que está más allá de los recintos sagrados. Supo recoger bien el mensaje evangélico y aplicarlo a las dificultades de nuestros días, supo recorrer caminos solidarios, con la palabra y con la tolerancia, buscando el encuentro sin discriminar, pregonando la incorporación de la mujer al mundo laboral, la integración de los niños y mayores en una vida alegre y común, sin fronteras de ningún tipo.

Aplicó el mejor franciscanismo de la humildad y de la palabra, para estar muy cerca del drama de la droga que tanto amenaza a la persona, a la casa, la parroquia y a toda la sociedad. Supo priorizar y darle un sentido de ser a la iglesia y a la liturgia, recogiendo el mejor ejemplo de los evangelios para los tiempos de hoy, como hubiera hecho en estos tiempos ese San Marcos que tanto veneramos”.

Quizá a todos nosotros un poco más o menos nos ocurre lo mismo, por eso en nuestra vida diaria siempre queda en nuestra mente la imagen de alguna cosa o acontecimiento que por distintos motivos queda retenida en el más allá de nuestro pensamiento.

La imagen que guardamos muchos corcubioneses de D. Ramón, es una imagen de cariño, de alegría, de paz, de su buen hacer entre nosotros. 

Jornadas en memoria de Don Ramón Dosil Martínez. Durante los días 20 y 21 de Julio de 2001, se celebraron diversos actos para recordar al que fuera nuestro párroco y que nos dejó en 1998.
Sabemos D. Ramón que te gustará este diseño, y nos encargaremos de que muchas cartas lleven tu imagen por muchos lugares, cartas sencillas como eras tú, que a pesar de ser pequeñitas, irán todas con el más grande cariño que por ti sentimos, por eso siempre estarás con todos nosotros, estés donde estés.

Quiero finalizar este pequeño artículo dedicado a ti, D. Ramón con una también pequeña canción que tú conocías, y que yo la primera vez que la sentí me dejó muy emocionado pues en ella te vi. después de que nos dejaras.


NA TARDIÑA BAIXA DA VIDA

Na tardiña vaixa da vida
han examinarme de amor,
na tardiña vaixa da vida
han examinarme de amor.

Se lle dei comida o famento,
se ó sedento dei de beber,
se fun ve-lo preso á cadea
e se o camiñante hospedei.

Na tardiña vaixa da vida
han examinarme de amor.

Se fun quen de dar un consello,
se a quen vin chorar consolei,
se nos máis cativos e pobres
co Señor Xesús me atopei.

Na tardiña vaixa da vida,
han examinarme de amor.

En un atardecer de la vida nos dejó D. Ramón, no era aún el momento pero alguien así lo consideró, atrás queda la vida, atrás queda la ilusión, atrás quedaron muchas cosas y triste mi corazón, pero siempre me quedará el consuelo y la alegría de conocerte amigo, Don Ramón.
xullo de 2018.
fotografías. Ángeles Toja y paul 
Publicación. 2001 /2018.  c castro paul.


jueves, 12 de octubre de 2017

Benigno Lago Estévez, nombres propios (III)

Alma, corazón y vida.
Benigno Lago Estévez (O Peruano)

Por. Paulino Castiñeira Castro


Toda una vida dedicó Benigno Lago, luchando contra viento y marea, donde la vida era muy dura y difícil. Su corazón latía por encima de lo previsto, no importaban las pulsaciones, el quería lo mejor para su pueblo y los suyos. El alma fue sin duda, la que  hizo que conquistase a tantas y tantas personas por su forma de ser y de pensar.

Benigno Lago Estévez, nacido en Corcubión  en 1897 y fallecido en este mismo pueblo  en el año  1976 , era un hombre emprendedor y de negocios. Se dedicó al negocio de la pesca en el Perú , iniciando una cadena de pescadores migratorios da Costa da Morte en  ese país.

En el año 1920 se casó con Constanza Figueroa, natural de Corcubión  y ese mismo año emigraron a la Patagonia Argentina, concretamente, a la ciudad de Río Gallegos . En esta ciudad logró una buena situación económica, dirigió  una agencia de aduanas y una consignataria de barcos.

Benigno Lago Estévez, sentado,  de visita en casa de la familia Francisco Porrua y Carmen Fernández Abelenda  en el año 1927 en Argentina. Una vez allí se dedicó a la explotación minera de mica y caza de lobos marinos.
Foto archivo J. Porrua.



 En julio de 1925 regresa a Galicia por un tiempo. En 1931 su esposa y los tres niños se trasladaron a Corcubión  por los estudios de los chicos y  Lago Estévez marchó al Perú, atraído por su riqueza minera.
 Al principio se dedicó a la explotación minera de mica y caza de lobos marinos . Siguiendo en  la Segunda Guerra Mundial , junto con un socio peruano exportado hígado de atún a los  Estados Unidos y Europa . Con la ayuda de la capital estadounidense, construyó la primera fábrica pesquera del país, La Chalaca, la primera en el puerto del Callao y la segunda en Illo . Más tarde fundó nuevas fábricas en Chimbote , Samanca y Chancay . En 1948, pidió su cuenta y compró la fábrica de Aguarima en Mollendo , poniendo a su hijo Salvador por delante. 

En 1954 toda la familia regresó a Corcubión. En su pueblo natal continuó su negocio pesquero, pero con menos fortuna, invirtió parte de sus fondos en el progreso de su villa. Gracias a su apoyo financiero Corcubión fue, por ejemplo, uno de los primeros concellos de la provincia en tener abastecimiento de agua potable. También colaboró en la realización de otras mejoras urbanas e instauró una industria pesquera con una importante flota naval encabezada por el barco «Corcubión», y el Cabo Finisterre, inaugurado en el año 1962.

Sin  embargo, este barco tuvo poca vida y así conocíamos la noticia aquel año, por el medio ABC. "Corría el 28 de junio de 1968 y después de permanecer amarrado al muelle para su descarga durante 17 horas, el pesquero congelador "Corcubion", desapareció en las portuarias aguas de Vigo.


Busto de Benigno Lago, obra
del escultor Luis M. Bugallo.

El "Corcubion" era un arrastrero de 930 toneladas de registro bruto de reciente construcción, que se hundió en la misma estación marítima sin que nadie pudiese hacer nada por evitarlo.



Los tripulantes del remolcador inglés "Britania", que durante toda la noche se mantuvo en la zona, intensificaron al máximo sus esfuerzos para ponerlo a salvo, inclusive, introduciendo en sus tanques de lastre, más de 50 toneladas de agua, sin que ello lograse evitar su hundimiento.
Como si de un nuevo y último amanecer se tratase para el pesquero congelador "Corcubion", a las 6,15 de la mañana, a media marea, el punto de apoyo que sostenía el buque, se deslizaba al mar, arrastrando la gran mole de hierro al fondo.
La empresa armadora informaba que los trabajos quedaban a disposición de la aseguradora y que los daños acontecidos a la nave, eran irreversibles."

Procedente de una familia acomodada fue, al tiempo, un hombre sencillo y afable que destacó por su solidaridad. Ésta le hizo apoyar también a aquellos habitantes de la villa faltos de recursos para la construcción de sus casas particulares, fallecido en 1976, sus vecinos no le olvidaron y, agradecidos, financiaron mediante suscripción popular el busto y la placa colocados en su honor en 1981.


*____
Casa principal, la cual compró Benigno Lago en  el año 1917 del pasado siglo. fue residencia de varios miembros de su familia. La casa en la que nació es donde vive ahora su nuera María de los Ángeles Cordo, viuda de Chicho Lago Figueroa, muy cerca de esta, y dedicada estos últimos 25 años una parte, como oficina del servicio de aguas de la comarca.
Ahora en estado bastante ruinoso espera una oportunidad  para volver a brillar con luz propia.





Con motivo del centenario, a xuventude filatélica de Corcubión, dedicó un matasello conmemorativo, dedicado a uno de los hombres más importantes de Corcubión. Don Benigno Lago Estévez, conocido como "El Peruano". Benigno Lago fue el promotor de que Corcubión contase con agua corriente en los años 50. Era por aquel entonces una tarea poco creíble en aquellos años, pero Corcubión el 18 de Febrero de 1954 contaba con este servicio. Fue así mismo un luchador incansable y pionero en muchos de los negocios que se propuso.
Este matasello funcionó los días 16 y 17 de Julio de 2007  y fue diseñado por P C C.


c castro paul.

jueves, 31 de agosto de 2017

Ramón Pais Romero, nombres propios (II)


(Corcubión pequeñas historias de una realidad)

Ramón Pais Romero.
Mestre xubilado, Conselleiro da Primeira Xunta de Galicia


Paulino Castiñeira Castro


Los orígenes de Corcubión se pierden en la niebla de los tiempos. Enclavado en territorio de los “Nerios” o “Yernos” pudo haber sido el “Portus parvus artabrorun” de los primeros geógrafos. El nombre parece proviene del vasco “Kolcos-rrubión” que significa ensenada de buenas aguas; si bien otros lo buscan en el sánscrito “cor” villa, o en el céltico “coryun” punta; quede el lector con el de su agrado, si bien parece que todos tienen alguna aplicación.

Entierro de Dn. Francisco Sánchez, 24-10-1963.  foto Caamaño.

En principio la villa perteneció a los Condes de Traba, pero en el S. XIV pasó al Condado de Altamira, que designaba el juez y cuatro corregidores, nombrando el pueblo otros cuatro; tenían además la potestad del “derecho de presentación” del cura párroco, siendo el último nombrado por tal procedimiento el recordado Dn. Francisco Sánchez y Gómez-Aldanza, fallecido hace unos treinta años y de tan fausta memoria.

En aquella época Corcubión tenía importante marina que comerciaba con Italia, principalmente con la república de Venecia, de donde procede la imagen de San Marcos entronizada como patrono del pueblo que, con anterioridad había sido san Andrés do Canle, cuya iglesia dícese estaba emplazada en una hondonada del monte de San Andrés, al N.O del pueblo, en terrenos que hoy se llaman del “iglesario” y si hay quien sostiene que allí existió el antiguo templo, yo debo manifestar que, pese a buscar con insistencia nunca encontré restos o vestigios del mismo.


El templo actual levantado próximo al Palacio de Altamira, tiene la torre principal construida después de 1.885 como consecuencia de ser destruida por un rayo cuando se celebraba la festividad del día de San José y, pese a estar lleno de fieles no hubo una sola víctima, lo que entonces se consideró un milagro. Tiene la iglesia la particularidad de poseer un gran rosetón pero, contrariamente a la mayoría de las iglesias o catedrales que lo construyeron en la fachada principal o de entrada, la de Corcubión lo tiene en la parte posterior. Como anécdota por haberla vivido, contaré que durante las obras de restauración en el año 1.967, siendo párroco Ramón Beiro, una mañana el arqueólogo que dirigía las obras, Salvador Ares, comentó que tenía la impresión que detrás del altar o retablo principal podía ocultarse “algo interesante”, así indicó a uno de los obreros que quitaran algunos maderos y al momento aparecieron los nervios radiales del rosetón que hoy adorna y da luz natural a la parte posterior de la iglesia y que hasta entonces estaban todos los huecos rellenados con pedruscos y cascajo, ignorándose la época en que tal error se cometiera. Algo parecido ocurrió con la hornacina donde está colocado San Marcos: Una tarde los obreros que picaban el muro para sacarle la cal de que estaba recubierto, descubrieron un arco que, resultó ser el que rodeaba la
hornacina y una vez vaciada de pedruscos al igual que el rosetón, que llenaba toda la oquedad, se decidió como lugar ideal para colocar la imagen del Santo Patrón, pues hasta ese momento había dudas donde situarlo.

Al ser Corcubión capital del Partido Judicial, aquí residieron todas las autoridades inherentes a la categoría y a la importancia que el puerto ha tenido, Administración de Aduanas, Estación Marítima Sanitaria con secretario intérprete, Distrito Marítimo, varios consulados extranjeros:
Inglaterra, Francia, Portugal, Grecia, Noruega, Argentina, Alemania... .


Plácido Castro, persona muy influyente en Corcubión y para toda
esta comarca. Al igual que pasa hoy día, las disputas y rencillas políticas
 se encargaron de paralizar el desarrollo de esta villa
 
El puerto adquirió gran renombre a principios del siglo, cuando el industrial Dn. Plácido Castro Rivas, hombre de grandes luces y proyectos estableció los depósitos flotantes de carbón, donde abastecían los buques de todas las nacionalidades que recalaban en el Cabo Finisterre y llegó a tener tal importancia que, solo Gibraltar, en toda la península podía competir con Corcubión en el suministro de carbón y, teniendo en cuenta la época en que la marina inglesa era la dueña de los mares. Para facilitar la entrada en la ría construyó Dn. Plácido y a su costa, la torreta del Carromeiro Chico y otras señalizaciones, y aún hoy son de actualidad las cartas marinas que él patrocinó de todo el entorno de la bahía con las distintas calas, bajos, enfilaciones...

Igualmente de su pecunio 50.000 pts, hizo la carretera de Cée al Ezaro, esperando la construcción del puente que, llegaría desaparecido él, unos 35 años después. Entre sus grandes proyectos estaba el ferrocarril Coruña – Corcubión, la Base Naval de submarinos y la Escuela Naval, que luego se construyó en Marín.


Las gestiones con el Presidente del Gobierno Cánovas del castillo, y políticos de entonces, Romero Robledo, Eduardo Vicenti, Fernández Villaverde, o el Director General de Aduanas Enrique Pfliery, asturiano quién, por tal circunstancia, se oponía abiertamente a la importación del carbón inglés en beneficio del de su región, resultaron altamente beneficiosos para los intereses de nuestro puerto y comarca. Pero cuando pretendió ser diputado por el distrito de Corcubión para tener más fuerza en las gestiones a realizar, un grupo de políticos de la comarca dirigidos por Dn. Manuel Miñones Barros, hicieron causa común para oponérsele y lo lograron;







Corcubión como  capitalidad judicial tenía por aquel entonces Administración de 2º clase, llegando aquí barcos de muchas nacionalidades.

perdiéndose posiblemente la gran ocasión del pueblo y la zona. Dn. Plácido, nativo de Finisterre que llevaba residiendo en Corcubión más de treinta años, optó por marcharse, en 1.917 traspasó la industria a la Compañía General de Carbones, dirigió un amplio manifiesto al pueblo justificándose y pidiendo a la Corporación, le dieran de baja en el padrón municipal. Otro personaje muy ligado a Corcubión por haber pasado aquí años de su niñez y juventud es Alberto Insua, literato universal, nacido en Cuba en la época colonial y que dedica a nuestro pueblo elogiosos pasajes en muchos de sus libros. En el primer tomo de sus memorias dice “ Mi primer viaje a Corcubión, en diligencia desde La Coruña exigía varias horas de marcha, con cambio de tiro en Arteijo, Carballo, y Vimianzo... altos árboles, hondas tierras de sembradura, cerros suaves, prados en que iba evaporándose la niebla, yo lo aspiraba y olía antes de verlo... en Corcubión aparecía la Historia y el Prodigio”. La diligencia a la que se refiere Insua, es “LA LEALTAD” creada en los años noventa del pasado siglo por un grupo de emprendedores corcubioneses: Paulino Verea Quintana, Anselmo Barrientos, Manuel Pomiano Carranzo, Manuel Miñones Barros, Francisco Ramón Caamaño, Juan Díaz Fernández, Clemente Lastres, José Moar Porto, Ramón Pais Mariño, - mi abuelo – “ que se tomaron la iniciativa para poner fin a un estado de cosas verdaderamente lastimosas...... para hacer el viaje con comodidad, prontitud y apacible... ”.

En 1.809 el pueblo fue quemado por los franceses y, parece que ayudó a la destrucción el bombardeo por buques ingleses para desalojar a los huéspedes de Napoleón, de la localidad; pese a ello, se conservan algunas casa señoriales con sus escudos que hablan de tiempos de nobleza.
Las fiestas de Las Mercedes instituidas en 1.850 por la cofradía de su nombre, en un principio la procesión se iniciaba con una barca sobre ruedas de unos 8 m. del corte de una galera del S. XVI transportando a la Virgen, con sus tripulantes unos niños vestidos de ángeles y otros de cautivos redimidos y acompañando al cortejo la tradicional danza de las espadas.
Hasta los años sesenta, el puerto exportaba maderas, apeas para minas asturianas, y madera elaborada para los puertos de del sur y levante, siendo con Villagarcía los puertos de Galicia que más madera embarcaban. Para las atenciones de la comarca, el comercio se hacía con Vigo, de donde se traían las mercancías en veleros entre los que se encontraban: Trabillá, Finisterre, Elena, Monte Louro, Unión Comercial... .
En 1.837 llega a estas tierras en propaganda evangélica y vendiendo biblias el inglés Jorge Borrow, y dice: Corcubión es una villa prócer con numerosas casas blasonadas donde habitan hidalgos del fuste de los Pol, Figueroa, Diego Ruiz que defendió la villa contra los franceses, Porrua y Escaja, gentes de mar que lucharon contra la piratería.El catedrático Álvaro de las Casas que en 1.935 narra las andanzas de Borrow, cuenta como el infanzón D. Francisco de Navas y Espínola, acusado por un criado de haber enterrado un crucifijo en la cuadra, por lo que fue llevado ante el Santo Oficio, viéndose perdido se ofreció a la Virgen.
Aconteció que pudo demostrar su inocencia y cumpliendo la promesa construyó en la parroquial la capilla del Carmen, cuya leyenda aún hoy es legible y donó la imagen donde aparece la Virgen extendiendo un manto bajo el que se cobijan dos monjas carmelitas representando a sus dos hijas que ingresaron en un convento de la orden en agradecimiento a la salvación de su padre.   

           



 Algo tan sencillo y tan lindo al mismo tiempo, presumía Corcubión por aquel entonces y durante muchos años más. Quedaba reflejado en esta foto de Gervasio del año 1956.

Actualmente Corcubión pasa, sin duda por un momento en declive, no se si el peor de su historia, pero si el peor del siglo que finaliza. Confiemos que el esfuerzo de todos, junto y solidario, logre la importancia y crecimiento que sin duda merece, pensando más que en localismos trasnochados en la fraternal cordialidad con las demás villas y entre las diversas facetas mirar al turismo que sin duda es una industria más que del porvenir ya del momento, para la cual es preciso presentar unos pueblos cuidados al máximo, limpios, pulcros, ajardinados... bellos, como ocurría hace un cuarto de siglo, cuando Corcubión era admirado por todos los visitantes y lograba premios de embellecimiento provinciales y nacionales, llegando a ser el pueblo más premiado de España. Quedan reflejadas en estas notas o retazos pequeñas historias de Corcubión. Entiendo que admirar el pasado, contemplar su perfección, conocer las condiciones de su obra, su vida, su historia, su nacimiento y decadencia, es un goce revitalizador, que en esta ocasión y gracias a la Filatelia puedo dar a conocer un poco más.



 Visita de D. Juan de Borbón a Corcubión, Ramón Pais, segundo por la izquierda, a su lado D. Juan y D. Francisco, entre otras autoridades. Hay que decir que esta  visita fue debido a que D. Juan, iba en barco, rumbo  a  Inglaterra para asistir a la boda de los duques de Kent en 1961, y el barco entró de arribada en Corcubión.


Fue nombrado alcalde de Corcubión en 1959 y permaneció en el cargo hasta las primeras elecciones democráticas. Perteneció al Partido Gallego Independiente y el 18 de abril de 1978 fue nombrado Consejero de Educación en el primer gobierno pre-autónomo presidido por Antonio Rosón , se mantuvo en este cargo durante 20 años, hasta las primeras elecciones democráticas, que perdió por un escaso número de votos. Se convirtió así en una de las pocas personas que logró ser regidor sin pertenecer al movimiento. Lo consiguió gracias a su labor previa en favor del pueblo, con el que colaboró en numerosas actividades, como por ejemplo la recaudación de ingresos para las fiestas, o como encargado del equipo de fútbol local.
Maestro, trabajó en Asturias donde  conoció a su mujer, en los años cuarenta, hasta que en 1951 obtuvo la plaza de la Escuela de Orientación Marítima en Corcubión . Más tarde fue director de la Escuela "José Carrera". 

 Falleció el 7 de Marzo de 2001, siendo enterrado en el cementerio parroquial de San Adrián de Toba, de donde fue originaria su madre.



 De Ramón Pais, para la Mostra Filatélica de Corcubión del año 1999.

publicación de c.castro paul, agosto de 2017.



viernes, 5 de agosto de 2016

capilla de San Antonio de Corcubión


La capilla de San Antonio, situada en la parte alta de Corcubión, fue construida ya comenzado el S. XVIII. Podemos ver en distintas reseñas que aparecen publicadas en distintos medios que fue fundada por Domingo Durán en 1684.
Los datos que yo tengo motivado a que participé en la última reconstrucción de la capilla en el año 1997 son, que fue fundada por Dña. Petronila de Rocha, vecina de Moraime (Muxía), datos que en parte están inscriptos en la base del cruceiro junto con el año (1719).
También decir que Dña. Petronila de Rocha, la cual debía de gozar de buena posición económica, mando hacer la capilla de San Antonio para así asegurar una capellanía a un pariente suyo llamado D. Fernando de Hombre que era el encargado de la capellanía de San Antonio y Nuestra Señora en la antigua ermita de San Andrés de Canle (anterior poblado a la fundación del actual Corcubión), por lo que tenía asegurado el capellán un valor económico de 60 Ducados; además a raíz de construir la nueva capilla de San Antonio en el año de 1719, las hermanas Rosa y Antonia de Hombre y Lago, vecinas de Sta, Mª de Vizeso, fundan en 1736 la capellanía en la nueva capilla, de la que se encargaba también su hermano y que contaba con 26 misas anuales que dejó Dña. Petronila de Rocha.


Merece conocer para no dar lugar a confusiones que, Domingo Antonio Durán y Vallejo, escribano de número en la Jurisdicción de Corcubión, nació por el año 1675, casado con Dña. Ángela Mª de Espiño y Andrade, tomaron en foro en 1708, una casa y una huerta junto a la iglesia de San Marcos, por una renta de seis ferrados de trigo; foro que le hizo el Licenciado D. Pedro Antonio de Lema, presbítero y vecino de Cée. Más tarde este foro pasaría a su hija Dña. Petronila de Espiño casada con D. Antonio de Lema y Vello.
De aquí puede que venga la confusión por la hija de Domingo Durán, el nombre puede ayudar a confundir con la donante de Moraime.